Con velas encendidas y mensajes de solidaridad, ciudadanos de Manizales se reunieron para rendir homenaje a las personas afectadas por el terremoto y recordar a quienes perdieron la vida durante la emergencia.
La velatón se convirtió en un espacio para acompañarse, compartir el dolor y enviar un mensaje de esperanza a las familias que hoy enfrentan las consecuencias de la tragedia.
En medio de la incertidumbre y las dificultades que aún persisten, los manizaleños demostraron una vez más que la solidaridad también se convierte en una forma de resistir y salir adelante.
Las velas encendidas simbolizaron la memoria de las víctimas, pero también la esperanza de una ciudad que, pese a las heridas que dejó el terremoto, permanece unida y dispuesta a reconstruirse.
