En febrero de este año, la Alcaldía del municipio de Calamar, en Guaviare, declaró alerta roja por incendios forestales, los que terminaron afectando más de 15.000 hectáreas en todo el departamento, así como más de 2.000 en la zona de amortiguación del Parque Nacional Natural (PNN) Serranía de Chiribiquete. Fue una situación muy preocupante, porque, además, enero fue el mes con más focos activos en la región durante los últimos diez años, con más de 40.800 puntos de calor detectados, según el Reporte de Monitoreo de Puntos de Calor de la Comisión Nacional Técnica Asesora para Incendios Forestales.

Lo que sucedió en Calamar no es un evento aislado. De hecho, es algo recurrente en departamentos de la Amazonia noroccidental, como Caquetá, sur del Meta, Putumayo y Guaviare, donde está el llamado “arco de deforestación”, una zona en donde las tasas de deforestación son altas por la expansión de la frontera agropecuaria, la apropiación de terrenos con restricciones de uso y ocupación y la construcción de vías ilegales.

¿Pero qué provoca los incendios que se presentan en esta zona? Primero, hay relación con la época de sequía en la Amazonia, que suele ser entre diciembre y marzo, cuando se presentan unas condiciones que facilitan los incendios. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), durante estos meses los ecosistemas de bosque pierden gran parte de su humedad superficial e interior y son más susceptibles a la combustión. Por esto, cualquier acción premeditada asociada a un interés por deforestar o cualquier error humano que se presente y pueda provocar un incendio tiene mayor probabilidad de expandirse rápidamente durante esta época del año, explica Johana Herrera, oficial de Bosques y Cambio Climático de WWF Colombia.

Ante este escenario, desde 2019, comunidades de los departamentos de Guaviare y Caquetá han estado trabajando para fortalecer sus sistemas de monitoreo local para prevenir los incendios. A través de talleres liderados por WWF Colombia, más de ochenta personas se han capacitado en conocimientos teóricos y prácticos sobre este fenómeno. “El manejo de incendios se puede hacer en diferentes fases y, desde WWF, lo que buscamos era trabajar en acciones específicas para su prevención, en áreas estratégicas de Belén de los Andaquíes, en Caquetá, y Calamar, en Guaviare”, explica Herrera.

Las capacitaciones abordaron temas como las causas de los incendios y las acciones que pueden prevenirlos. José Ibáñez, representante de la Asociación de Productores Agropecuarios de Guaviare (Asoproagro), fue uno de los participantes de estos talleres. A partir de su experiencia, explica que una de las varias razones por las que se generan los incendios tiene que ver con las prácticas de producción agrícola.

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